Hacemos un llamado a las y los trabajadores de EE. UU. a participar en una huelga general nacional el 23 de enero y a organizarse para proteger a sus vecinas y vecinos
EAGLE PASS, TX — Frontera Federation condena de manera inequívoca las acciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), la Patrulla Fronteriza y el Departamento de Justicia (DOJ) bajo la administración Trump por políticas y prácticas que ponen en peligro la vida humana y violan derechos humanos fundamentales y libertades civiles. Hacemos un llamado a una huelga general a nivel nacional, sumándonos al apagón económico planeado por sindicatos en Minneapolis, Minnesota, el 23 de enero, así como a protestas pacíficas y a la organización y capacitación comunitaria en los vecindarios para impedir que ICE y la Patrulla Fronteriza sigan matando, hiriendo y secuestrando a nuestras y nuestros vecinos.
A lo largo de la frontera entre Estados Unidos y México, hemos sido testigos durante mucho tiempo de un patrón de abusos por parte de la Patrulla Fronteriza y de ICE que no es ni aislado ni accidental: tácticas de control agresivas, vigilancia masiva, perfilamiento racial, separación familiar, negación del debido proceso y la normalización de una indiferencia letal ante decenas de miles de muertes de personas migrantes y desapariciones forzadas. Estos daños son inseparables de ataques más amplios a las protecciones constitucionales y a los estándares internacionales de derechos humanos que ocurren hoy, incluido el asesinato de Renee Good a manos del agente de ICE Jonathan Ross.
“Lo que sucede en la frontera no se queda en la frontera”, dijo la co-directora de Frontera Federation, Amerika Garcia Grewal. “Usaron nuestros pueblos fronterizos para crear un manual de militarización, violencia discrecional y rendición de cuentas erosionada. Ahora lo están desplegando y pasando por encima del resto de Estados Unidos”.
La historia demuestra que cuando el poder sin control se expande, también se expande el daño.
Advertimos que, sin una oposición pública urgente en todo Estados Unidos, más violencia estatal contra civiles y una mayor pérdida de vidas no solo son posibles: son probables. Esta trayectoria se ve agravada por prácticas negligentes de contratación y por evidencia documentada de ideología supremacista blanca dentro del Departamento de Seguridad Nacional, incluida la tolerancia a afiliaciones y retóricas extremistas entre su personal. Tales fallas ponen en riesgo a la población y socavan el Estado de derecho.
Frontera Federation hace un llamado a vecinas y vecinos, líderes religiosos, educadoras y educadores, trabajadoras y trabajadores, y funcionarias y funcionarios locales a alzar la voz y a actuar —de manera pacífica, legal y colectiva— en los espacios públicos para detener la expansión de prácticas abusivas de control en nuestras ciudades. La presencia comunitaria, la ayuda mutua, la observación de audiencias judiciales, las redes de respuesta rápida, la acción cívica no violenta y las huelgas laborales son herramientas probadas para proteger vidas y defender derechos.
La seguridad no se crea a través del miedo, el secretismo o la fuerza; se construye mediante la solidaridad, la rendición de cuentas y el respeto por la dignidad humana. Exhortamos a las comunidades a protegerse entre sí.
“La frontera ha sido un campo de pruebas para el abuso durante demasiado tiempo”, dijo Ari Sawyer, co-director de Frontera Federation. “Debemos poner límites a estas agencias fuera de control y poner fin de una vez por todas a la disuasión migratoria violenta”.